Mario Navas vuelve este jueves a Madrid con la idea de ganar el trofeo «Cénate Las Ventas«, que ya ganaron en ediciones anteriores Tomás Rufo, José Fernando Molina y Alejandro Peñaranda. El vallisoletano es un novillero clásico y artista, muy del gusto del aficionado de la primera plaza del mundo, en la que ya suma varias actuaciones.
El 5 de septiembre se doctorará en su tierra, nada menos que con Morante y Juan Ortega con los toros de Juan Pedro Domecq.
– Buenas tardes, Mario.
En primer lugar hay que darte la enhorabuena por haber pasado a la final del Certamen «Cénate Las Ventas». ¿Qué significaría para ti poder proclamarte como vencedor del mismo?
Me haría muchísima ilusión, porque a lo largo de los años este certamen lo han ganado muchos toreros que son referentes para mí hoy en día.
– ¿Qué esperas de la final? ¿Has podido tentar en las ganaderías de El Juli y de Talavante?
No he tenido la suerte de poder tentar en ninguna de ellas, pero son dos grandes ganaderías. Estoy seguro que los maestros la habrán escogido con mucho mimo, ya que es su debut en Madrid y tengo mucha fé en ellas.
– Debes rivalizar con dos toreros que también pasaron por la escuela de Salamanca. ¿Qué te aportó la escuela de Salamanca?
Gracias a la escuela me inicié en esta profesión y estoy y estaré siempre agradecido al trato que me han dado.
– Fabio Jiménez mostró un gran concepto del toreo el jueves pasado, firmando naturales de nota. Tiene un concepto clásico, como el tuyo. ¿Cómo definirías tu toreo?
Un concepto dentro del clasicismo, con entrega y pureza y, sobre todo, intentando torear despacio, que es lo que realmente me llena.
– Hay ciertos detalles en los que me recuerdas mucho a Morante, obviamente salvando las distancias. El otro día, por ejemplo, en un cambio de mano. ¿Es el espejo en el que te fijas?
Por supuesto que es mi máximo referente en el toreo, pero me gusta rebuscar mucho en los toreros antiguos del siglo XX, como Juan Belmonte, Chicuelo, Pepín Martín Vázquez, Pepe Luis y Manolo Vázquez, Antonio Ordóñez, Antoñete, Rafael De Paula, Roberto Domínguez…
– Morante reaparece hoy en Santander. Por lo tanto, parece ser que no tendrá problema en cumplir su compromiso de Valladolid y, así, darte la alternativa. Además, junto a Juan Ortega. Una terna de artistas. ¿Es el cartel soñado?
Por supuesto que sí. Es el cartel soñado, con dos figuras del toreo por los que siento una gran admiración y un hierro histórico… y en mi tierra.
– Tanto Morante como Ortega son dos grandes capoteros, que bordan el toreo a la verónica o las chicuelinas. Sin embargo, en una reciente entrevista con Domingo Delgado de la Cámara comentabas que el capote te cuesta más que la muleta o no te sientes tan cómodo con él. No obstante, el jueves realizaste un gran saludo rodilla en tierra abrochado con tres grandes medias. Desde luego que si no te acabas de sentir cómodo en el toreo de capa no se nota.
Bueno, a lo que me refería en la entrevista que has comentado es que a mí me gusta mucho el toreo de capa y sueño con algún día ser un gran capotero, pero la falta de conocimientos y de oficio, como es lógico, me genera mucha frustración por no poder torear a todos los animales como a mí me gustaría.
– Con la muleta no puedo dejar de resaltar la pureza en los cites, siempre enfrontilado. ¿En qué debe mejorar Mario Navas para que todos esos detalles se junten en una faena y cuajes un novillo de forma rotunda?
En la colaboración del toro: para torear bien un toro debe tener ritmo y repetición en la embestida. Aunque, sin lugar a dudas, me falta aún ese oficio y esa experiencia necesaria para cuajar un toro de forma rotunda. No hay que olvidar que llevo dos años de novillero y solo toreadas veintiséis novilladas. Esta profesión requiere de paciencia e ir cogiendo poco a poco ese oficio necesario.
– Ojalá sea el jueves cuando puedas cuajar un novillo, en un escenario como el de la Plaza de toros de Las Ventas, que tan bien conoces ya y en el que tu toreo ha tenido calado desde que debutaste.
Mucha suerte y muchas gracias por esta entrevista.

