Hoy, ya con la feria terminada, os traigo el balance/resumen de la Feria de San Isidro 2025. Un ciclo superior al pasado, sin duda. No era difícil, pues si el de hace dos ya fue más que pobre, el pasado fue el peor que recuerdo. Tampoco es que el de este año haya sido para tirar cohetes, sin una tarde redonda, ni siquiera con una faena para el recuerdo, pero, al menos, casi todos los días ha habido algo destacable.
Dos toros y dos toreros han destacado sobremanera. Hablo de «Frenoso», de Victoriano del Río, y de «Brigadier», de Pedraza de Yeltes y, en cuanto a los matadores, por supuesto, de Fortes y de Morante de La Puebla.

Morante logró, por fin, su primera Puerta Grande en Las Ventas. No habría sido posible sin un clima de exaltación que engrandeció (y sobrevaloró) todo lo que hizo en ambas tardes, concediéndole el privilegio de salir a hombros tras un bajonazo. Mejor fue su faena en la Corrida de La Prensa, mostrando el cigarrero su sensacional momento, aunque a su segundo no lo quisiese ni ver. Sin duda, esa faena al primer toro del 28 de mayo es la faena de la feria. Se llegó a pedir la oreja con mucha fuerza tras tres descabellos, pero Ignacio San Juan estuvo en su sitio impidiendo poner el listón tan bajo. Muy bien. Sin embargo, a Talavante le sacaron a hombros el primer día de feria de manera muy polémica. Pasó un mes desde que se abrió la Puerta por primera vez hasta que se abrió por segunda y última (ni siquiera en los rejones). El primer día de feria y en la Beneficencia, una corrida que es absurdo que se siga llamando así porque no es de carácter benéfico.
Personalmente, el día que más contento salí de la plaza fue el 21 de mayo, con una corrida que sobre el papel ya había llamado la atención de todos los aficionados. Morenito, Fortes y Adrián de Torres llegaban en un gran momento, sobre todo el malagueño. Lidiaron una corrida de Araúz de Robles, que echó un toro muy encastado y con el que el estuvo muy firme Morenito de Aranda. No obstante, el toreo de verdad lo firmó Fortes. ¡Qué torero! ¡Qué pureza! Está para irlo a ver a todos los sitios… porque, lamentablemente, los sitios son poquísimos. Ojalá esta corrida le sirva para firmar un buen número de contratos. No nos podemos perder a este torero, que está en su mejor momento.

Si el día de Araúz le salió un toro encastado y complicado a Morenito, a Diego San Román le tocó otro que lo fue más aún. Fue «Judío», de Fuente Ymbro, y San Román se la jugó a carta cabal. Otros toreros que también hicieron un tremendo esfuerzo fueron Clemente y Juan de Castilla. Deben volver a actuar en la temporada venteña. Como también debe volver Rafa Serna. Se cuestionó mucho su presencia en la feria al amparo de Roca Rey (quien ha tenido un San Isidro muy discreto). Yo fui el primero en hacerlo, pero tocó pelo y se justificó sobradamente.
Víctor Hernández y Uceda Leal mostraron un toreo clásico (de más valor el primero; más artista el segundo, pero los dos muy puros) y deben volver en Otoño con una buena corrida.

Román volvió a demostrar que siempre cumple en Madrid y Perera mostró su gran momento. Ambos con Fuente Ymbro. La ganadería de Ricardo Gallardo ha sido una de las destacadas de la feria, aunque ha tenido pasos por Madrid mucho mejores. Lo mismo le pasa a José Escolar, con algunos toros muy interesantes y encastados y otros que no estuvieron a la altura de lo que espera de la ganadería que pasta en Lanzahíta.
Siguiendo con las ganaderías, Pedraza de Yeltes echó el mejor toro que ha lidiado esta ganadería charra en Madrid. Uno de esos como los que ya había echado previamente en Francia. Fue «Brigadier», un toro pesadísimo, al que Fonseca dio fiesta. Hay que agradecerle a Isaac que lo luciese tanto en las tres varas, como en su faena. También lo lució la cuadrilla con dos pares espectaculares de Juan Carlos Rey, los dos mejores de la feria junto con uno de Iván García y otro de Víctor del Pozo en la corrida de Escolar.

«Brigadier» fue el único toro azuleado en la feria, aunque a mí me gustó algo más «Frenoso». Cuestión de gustos. El de Victoriano del Río fue un toro bravo, con una embestida codisiosa, y que humilló mucho. Un toro para el recuerdo, con el que Fernando Adrián perdió la Puerta Grande con la espada. No fue el único que perdió la Puerta Grande con la espada y con un toro de Victoriano. También le pasó a Rufo. Con Victoriano del Río salió a hombros Talavante, pudieron salir Fernando Adrián y Tomás Rufo y Emilio de Justo también tuvo un lote de oreja y oreja. Sin duda, la mejor ganadería de la feria. De largo.
Como mejor corrida la empresa ha premiado a Jandilla. Los toros de Victoriano del Río saltaron en tres festejos distintos, por lo que la mejor corrida es posible que sea la de Jandilla, con la que destacó Borja Jiménez (y menor medida Castella). No hay una clara, porque no hubo una corrida redonda.

Hay ganaderías que siguen viniendo, aunque estén en un momento muy malo, como Alcurrucén, El Pilar, Juan Pedro e, incluso, El Puerto de San Lorenzo, algunas de ellas hasta haciendo doblete. No puede ser. Y si una ganadería no tiene toros suficientes, que no venga. El Puerto no fue capaz de lidiar una corrida completa, y Juan Pedro presentó deficientemente varios toros, en especial, en el mano a mano de Ortega y Aguado. Adolfo echó una corrida muy bien presentada en marzo, con un buen toro, pero en San Isidro ni juego, ni buena presentación. Otra ganadería que no puede doblar. Las únicas que han justificado el doblete son Fuente Ymbro y, sobre todo, Victoriano del Río.

Por último, el domingo tenemos una de las corridas más esperadas, la corrida In Memoriam a Victorino Martín Andrés y de Victorino Martín.

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