POCO TOREO EN UNA NOVILLADA CONDICIONADA POR EL VIENTO EN EL ÁLAMO

Félix San Román salió a hombros de El Álamo en la novillada del Circuito. Sin embargo, las sensaciones que me dejó, otra vez, no fueron nada buenas. Mario Vilau cortó una oreja, pero es un novillero que se centra más en lo accesorio y el arrimón que en el toreo.

La matinal, en cualquier caso, estuvo muy condicionada por el viento. Al igual que el año pasado, Guerrero y Carpintero quedó muy por encima de Quintas.

Abrió plaza un berrendo aparejado en negro de Quintas, pelaje típico de su encaste Martínez.

Pareció tomar mejor los vuelos del capote de Mario Vilau por el pitón derecho que por el izquierdo, mas rápido cantó su falta de fuerzas. El novillero catalán lo había recibido con una larga cambiada de rodillas en el tercio.
En el puyazo de nuevo el novillo dobló las manos, como lo haría más veces en el trasteo de Vilau, a pesar del temple con el que lo trató. Con la izquierda lo intentó en una serie de ayudados de mucho mérito porque era casi imposible ponerse con ese viento. Se pasó claramente de faena y el novillo se le empezó a quedar debajo. Ya no pasaba y le costó dos sustos. Debió matar antes. Dejó una buena estocada, quizás un poquito tendida.

Saludó al de Guerrero y Carpintero también de hinojos, en este caso toreando la verónica con cadendia y rematando con la larga cambiada. Este novillo ya mostró desde el comienzo mejor son. Se dejó pegar en su paso por el caballo. Mario es un novillero, en mi opinión, demasiado tremendista, aunque el prólogo de la faena fue muy meritorio, no solo por el péndulo de rodillas que realizó en los medios de la plaza a pesar del viento, sino porque luego prosiguió estático toreando al natural y se lo pasó muy cerca. Estuvo a punto de ser cogido.

No obstante, abusa del toreo accesorio. Acabó metido entre los pitones toreando en ochos y circulares y arrojando finalmente la muleta en un desplante. Está muy en novillero, pero espero que evolucione hacia un toreo más clásico, ya que tiene temple.
Necesitó de dos estocadas para matar al novillo, pero aun así se le concedió una benevolente oreja.

Félix San Román también cortó una oreja sin peso alguno al segundo, pero siendo un certamen puede desvirtuarlo. No se debió conceder, ya que si algo ha demostrado Félix San Román en este inicio de temporada (en festejos como el de hoy o como el de Valdemorillo) es que no está para esto. Tiene unas maneras muy poco toreras y cita fuera de sitio, con la pierna retrasada y la figura muy encorvada, aunque esto último hoy tiene explicación, ya que por el viento había que bajar mucho la mano y es un novillero altísimo, por lo que tenía que retorcerse.

También echó el de Quintas por delante, algo lógico, porque, en principio, iban a ofrecer menos opciones, como así fue. Este era más acapachado y abrochado. Tenía una cara torera, como dicen ahora.

Al igual que Mario Vilau, Félix San Román lo recibió con una larga cambiada de rodillas en el tercio. Novillo y novillero mostraron poca clase. El de Quintas también dobló las manos en el tercio de varas y la faena fue intrascendente. Por eso, no se entiende la oreja autobusera.

Otra le cortó al último, un castaño de Guerrero y Carpintero con calidad en sus embestidas, aunque con poca fijeza y que terminó parándose. Seguro que a ello contribuyó la pésima lidia que se le dio. El picador también estuvo francamente mal, ejerciendo su labor prácticamente en la zona de toriles.
Félix San Román comenzó con dos cambiados por la espalda, no en los medios, sino en el tercio y cerca anduvo de ser arrollado. De nuevo mostró sus toscas maneras y, en especial, en los pases de pecho, se lo pasó lejísimos. Siempre con el mando a distancia. Ya a toro parado logró la mejor serie, con dos naturales en redondo francamente buenos, muy despaciosos. Para mí, emborronó esos dos grandes naturales circulares con su feo desplante arrojando la franela, agarrándose de ambos pitones y prácticamente apoyando su cabeza en la del novillo. Eso sí, puesto que es muy alto tiene una enorme facilidad para matar. De un espadazo acabó con el utrero y salió a hombros.

Plaza de toros de El Álamo (menos de un cuarto de plaza). Novillos de Quintas (primero y segundo, sin fuerza ni clase; protestaron mucho) y Guerrero y Carpintero (tercero y cuarto, ambos con opciones y calidad, aunque acabaron parados, en especial, el último).

Mario Vilau (de blanco y plata): ovación y oreja.
Félix San Román (de verde botella y oro): oreja en ambos.

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