MAL INICIO DE SAN ISIDRO CON OTRA CORRIDA MANSA Y DESCASTADA DE ALCURRUCÉN

Ni casta, ni bravura. Alcurrucén atraviesa su peor momento desde hace muchos años. No obstante, echó un toro para cortarle una oreja. Fue el primero de la tarde y lo lidió el confirmante García Pulido, a quien no se le puede recriminar nada de su actitud, pero no tiene más que eso, que tampoco es poco. Morante dejó tres o cuatro muletazos buenos y pegó un sainete con la espada y Urdiales firmó una buena serie antes de que la faena se diluyese como un azucarillo.


García Pulido era el encargado de abrir la feria de San Isidro al confirmar alternativa. Tal y como marca el actual pliego de Las Ventas en la primera corrida de feria debe haber un confirmante, al igual que el día del patrón. Se las vio con un toro con bastantes opciones, el único que valió de la mansa corrida de Alcurrucén. Ligó bien las series, siendo mejor la que dio al natural, sin retrasar tanto la pierna. Terminó en las cercanías del animal y se lo pasó por la espalda antes de un cierre por bernardinas. Mató de una buena estocada y saludó una ovación tras una petición muy tibia.

Poco pudo hacer con el colorado sexto. Un toro atacado de kilos que no le dio opciones. Tampoco ayudó el ánimo del público, totalmente desanimado a estas alturas.

A quien habían ido a ver, principalmente, era a Morante. Su primer toro derribó al picador, Aurelio Cruz, quien tuvo que pasar a la enfermería tras el serio pisotón del caballo. Lo picó Pedro Iturralde, masacrándolo. Otro toro de Morante al que se cargan en el caballo. Algo tendrá que ver el diestro…
Con la muleta, Morante dejó dos naturales largos de alta nota, pero volvió a la mano derecha y la faena se vino abajo. Lo peor fue su lamentable forma de entrar a matar, saliéndose de la suerte suprema descaradamente en numerosas ocasiones. A punto estuvo de escuchar los tres avisos.

El colorado y lucero cuarto tenía muy buenas hechuras y venía de la familia de los músicos, reata contrastada en la casa. «Tamborilero» acusó el poderoso inicio de Morante con trincherazos de mando. Fue precioso, pero quizás no es lo que requería el toro, que se vio sometido y se vino a menos. Morante terminó rápido con él, y es que había salido con la espada de matar. Lo mejor lo firmó su cuadrilla: Curro Javier en la lidia y Joao Ferreira en sus dos pares de banderillas.

Diego Urdiales toreó muy despacio a la verónica al tercero, aunque echando la pierna hacia atrás en alguna en la que le entraron las dudas. Prosiguió el riojano toreando al ralentí en su primera serie con la franela, pero el toro se vino a menos y también la faena de un Diego Urdiales, que ya no estuvo tan templado en la siguiente serie y a partir de la cual ya no hubo el mismo acople (principalmente, por la condición del de Alcurrucén).

El quinto fue un manso de libro que salió muy abanto y resultó muy parado a posteriori. Imposible.


Plaza de toros de Las Ventas (lleno de «No hay Billetes). Toros de Alcurrucén, muy bien presentados, pero mansos y descastados. Solo sirvió el primero.

Morante de La Puebla (de grosella y oro): bronca tras dos avisos y pitos.
Diego Urdiales (de grana y oro): vuelta al ruedo y silencio.
García Pulido (que confirmaba alternativa, de purísima y plata): ovación tras aviso y silencio.

Un comentario sobre “MAL INICIO DE SAN ISIDRO CON OTRA CORRIDA MANSA Y DESCASTADA DE ALCURRUCÉN

Agrega el tuyo

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑