ÁLVARO SERRANO SALUDA DOS OVACIONES EN MADRID

El novillero Álvaro Serrano se presentaba en Las Ventas en la primera novillada de la miniferia de la Comunidad y lo hizo con buen pie. Saludó dos ovaciones y brindó una tarde de entrega, quedando muy por encima de sus dos compañeros, David López y Joel Ramírez, que no dijeron nada. A la novillada, de distintos hierros de la Comunidad de Madrid, le faltó bravura. Destacó la pelea en varas del cuarto, de Toros de Ayuso y el banderillero Raúl Ruiz fue herido de gravedad por el sexto, al que previamente había colocado un gran par.


Álvaro Serrano logró lo más destacado de la novillada con diferencia. El segundo fue un carasblancas de Carpio prototípico de esta ganadería.

Al igual que el lidiado hace un año, fue manso. Se vio desde que salió, mirando las tablas con ganas de saltar, aunque no hizo el intento. Se repuchó en el caballo y Álvaro Serrano le tuvo que dejar la muleta siempre puesta en la cara para que no saliese suelto. Tuvo mala idea el apoderado cuando le dijo que se pusiese con la izquierda. Le decía «ahí va a ser», pero obviamente, ahí no sería. Estaba claro. No te puedes poner al natural con un animal tan manso porque al vaciar el muletazo con los vuelos el novillo se va a rajar, como así pasó. Buscó las tablas en cada pase y Álvaro Serrano decidió ir a por la espada en vez de volver a la derecha. La faena había pegado un bajón, pero, aun así, hubo quien le pidió la oreja, que habría sido muy pueblerina. Bien el presidente. Todo quedó en una justa ovación.

Otra saludó entre lágrimas y grandes gestos de impotencia tras dar muerte al quinto, de Ángel Luis Peña; alto y largo, como un Miura.

Ahí sí pudo tocar pelo. Esta faena fue superior y Álvaro Serrano había sido prendido en el primer intento de estocada por tratar de meter el acero en dos tiempos en lugar de dejar esa media atravesada. Se llevó un buen golpe en un derrote en el suelo del que salió aturdido. Pinchó en numerosas ocasiones posteriormente y tuvo que usar el descabello sin haber podido matar con la tizona para evitar el tercer aviso.
Destacaron los naturales largos, enroscados y templados. A este novillero lo había visto la temporada pasada en El Álamo y Villaseca de La Sagra más acelerado y populista, aunque triunfando. Hoy lo vi más reposado y cuajado, siendo consciente del escenario en el que estaba y el toreo que gusta más en Las Ventas.


El primero de Guerrero y Carpintero estaba cogido con alfireres. Además, cobró un puyazo paletillero. Cuando el picador rectificó tampoco anduvo nada acertado.

David López no transmitió nada con su toreo, ni con este, ni con el cuarto, un novillo engatillado y con caja (al borde de los cuatro años) de Toros de Ayuso que manseó, pero que cuando se arrancó al caballo hizo una gran pelea, empujando con todo, con un enorme poder y estando a punto de derribar. Se sujetó muy bien el picador, Carlos Pérez, que además clavó en el sitio. Gran primer puyazo, pues el segundo fue un simple picotazo y ahí se cambió el tercio. Nos privaron de una tercera vara. En la muleta el utrero tuvo poco recorrido.


Joel Ramírez saludó a la verónica de rodillas al protestado tercero por su encornadura de eral, de Hermanos Sandoval. Muy gacho.

Se puso pesado metiéndose entre los pitones. Fue empalado al entrar a matar, sin consecuencias. También alargó innecesariamente el trasteo al sexto, otro novillo muy justo de presentación para Madrid, de la ganadería de El Retamar.

¿Cómo hicieron los lotes? Desde luego, Joel Ramírez se llevó los dos más cómodos. Sin embargo, este novillo prendió a Raúl Ruiz, que se la jugó tras haber un puesto un muy buen primer par de banderillas. Le propinó una grave cornada de veinticinco centímetros en el muslo. Joel Ramírez lo mató con una celebrada estocada que hacía guardia, porque se aplaude que entre la espada y da igual cómo, antes de ver cómo está. Afortunadamente, en Madrid todavía quedan muchos aficionados que primero observan y luego se pronuncian, y lo censuraron. Otro de los peones sufrió un susto al resbalar en la cara del toro.

Plaza de toros de Las Ventas (15.264 espectadores). Novillos (por orden) de Guerrero y Carpintero, Caras Blancas de Carpio, Hermanos Sandoval, Toros de Ayuso, Ángel Luis Peña y El Retamar.

David López (de púrpura y oro): silencio en ambos.
Álvaro Serrano (de verde botella y oro): ovación tras leve petición y ovación tras dos avisos.
Joel Ramírez (de tabaco y oro): silencio en su lote.

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