Emiliano Osornio ha cautivado a los aficionados con un toreo muy personal, de enorme pureza y clasicismo. Se fija en los toreros artistas y podríamos decir que los toreros artistas se fijan también en él. Al menos, uno: Curro Vázquez, quien se lanzó a apoderarlo hace poco más de un año.
El mexicano es uno de los nombres propios que más apetece ver de cara a la próxima temporada… ¿ya cómo matador de toros? Osornio despeja las dudas en esta entrevista.

– Buenas tardes, Emiliano. ¿Qué tal estás? Vienes de dejar sensaciones buenísimas en el festival de Chinchón, algo que no hace otra cosa que ratificar lo que ya llevamos viendo durante toda la temporada y, también, la pasada. ¿Te hacía especial ilusión torear en ese marco tan especial y rodeado de matadores? ¿Cómo viviste la tarde?
Sin duda creo que Chinchón es un lugar especial. Cerrar mi temporada en un festival con tanta categoría creo que fue un broche de oro.
Tenía unas ganas inmensas de torear con los matadores anunciados, como también poder portar ese traje de charro como buen mexicano.
La verdad es que fue una tarde especial en un marco especial, lleno de matices y de sentimientos.
– Esa tarde en el tendido también había algunos toreros como Juan de Castilla y Héctor Gutiérrez. Me acerqué a saludar a este último y le di la enhorabuena por su temporada. Aproveché para decirle que México tenía dos toreros interesantísimos y que “con Osornio tienes un buen rival”. Me respondió: “uff, ese es un torerazo”. ¿Crees que puede venir una gran época de toreros mexicanos, especialmente contigo y Héctor, pero también con Isaac Fonseca o Diego San Román?
Es difícil poder asegurarlo, pero sería importantísimo que México tuviera uno, dos, tres… cuatro toreros mexicanos que sean figuras del toreo y compitan a nivel internacional.
Creo que el caso de Héctor y el mío podría apuntar alto por el ambiente que tenemos en Europa, pero hablando particularmente de Héctor Gutiérrez creo que está en el momento para subirse a ese tren.
– Sin embargo, la situación en el país, taurinamente hablando, es muy complicada. ¿Cómo ves el futuro cercano de la tauromaquia y de plazas como La México?
Creo que México siempre será taurino, independientemente de las malas circunstancias actuales. Con mayor razón vendría bien ese puñado de torero mexicanos que le den vida a esa tauromaquia mexicana tan atacada que estamos viviendo en estos momentos. Es una mala racha, pero con otras circunstancias que no tardarán en llegar México podría volver a un resplandor de antaño.
– Hablando de México, ¿con qué novillos te sientes mejor: con la embestida mexicana o con los de aquí?
Es difícil elegir uno en particular ya que son totalmente distintos, pero creo que el buen toro mexicano tiene matices que te permite expresar el lado más artístico y sentimental del toreo.
– El año pasado en Villaseca te pusieron con la de Saltillo, pero poco tiene que ver el Saltillo de aquí con el de allí. Además, esa tarde salieron más duros que nunca.
Totalmente, son cosas muy distintas. Pero fue una prueba y una experiencia que ahora aprecio como profesional.
– Sin embargo, en 2025 te proclamaste vencedor del Zapato de Oro de Arnedo. ¿Es, hasta el momento, tu mayor triunfo?
Si hablamos de de mi carrera como novillero en Europa, por eclosión, tarde numérica y rotunda, te podría decir que sí. Pero mi mayor triunfo ha sido en las plazas donde el aficionado se ha apasionado viendo torear. Sin duda, Arnedo es una de esas tardes, pero a lo largo de la temporada creo que he podido dejar mi toreo en distintos sitios.
– Esta temporada, en mi opinión, has demostrado que eres el novillero que mejor torea con mucha diferencia sobre los demás, pero no ha habido un triunfo rotundo en escenarios importantes como Madrid o Villaseca como para considerarte el triunfador de la temporada en cuanto a los novilleros. ¿Qué ha faltado para que pudiesen llegar esos triunfos? ¿El juego de los novillos? ¿El ser fiel a un concepto de tanta pureza en lugar de buscar el triunfo fácil?
El toreo en la forma que yo comprendo, entiendo o interpreto, es un cúmulo de matices muy precisos, que cuando se juntan es casi un milagro, un verdadero arte en movimiento. Y, tal vez, ese ha sido de alguna forma mi talón de aquiles numéricamente hablando. Ya que he preferido buscar en la espera la fidelidad a ese impulso de conseguir lo sublime. Creo que el toreo que llevo dentro me va demostrando que conseguirlo lleva tiempo.
– Cuando en la final del certamen “Cénate Las Ventas” se anunció que se daría otra oportunidad a la terna en la Feria de Otoño, se te cerraron las puertas de Madrid, pues ya era oficioso que Álvaro Serrano se encerraría con seis novillos en la otra novillada de la feria. ¿Te dolió esa decisión? ¿Te hubiese gustado estar en la Feria de Otoño?
En mi lado torero, ¡claro que sí! Da incluso rabia, pero creo que a nivel personal estoy tranquilo. Sin duda, Madrid esperará el día que yo llegue.

– En Madrid tu concepto del toreo encaja muy bien, aunque aún no haya llegado el triunfo. ¿Serás el siguiente mexicano en abrir la Puerta Grande de Las Ventas tras Eloy Cavazos?
Me encantaría tener la certeza de un “sí”, pero eso es muy difícil.
Lo que sí es seguro es que tarde o temprano Madrid y yo vamos a dejar huella en esta historia.
– ¿La idea puede ser tomar la alternativa en el invierno en tu país y venir en San Isidro a confirmar la alternativa o es mejor esperar?
La espera será mejor, quiero alimentarme y crecer mucho en el invierno y, si Dios pone todo en su lugar, tomar la alternativa en la siguiente temporada europea.

– Seguro que han llegado a tus oídos las comparaciones con el Morante de sus inicios. ¿Qué opinas al respecto?
Bueno, creo que de alguna forma el entendimiento del toreo que tengo es muy parecido al del maestro, porque sin duda es una gran fuente de donde beber. Pero me gusta mucho salvar las distancias y hacer un concepto compartido con una personalidad propia. Siempre ha habido líneas de conceptos en el torero, y eso nunca cambiará, pero es indispensable cada una recrearla con personalidad.
– ¿Te gustaría que te diese la alternativa Morante? ¿Cuál sería tu cartel soñado?
Sí, creo que sería uno de esos sueños anhelados.
Morante, Juan Ortega, Pablo Aguado, Urdiales…
Sería bonito que me pudiera dar la alternativa cualquiera de los maestros.
– Otro artista y gran torero es tu apoderado. ¿Cómo surgió el apoderamiento por parte de Curro Vázquez?
Fue una cosa totalmente inesperada.
Creo que al maestro le hizo ilusión y ser yo esa persona elegida es un sueño.
Fue un cúmulo de circunstancias que se juntaron. El apoderamiento llegó en un momento muy especial de ambos.
– ¿Qué consejos te da?
Bueno, creo que los consejos que más recibo del maestro son bajo la experiencia que él tiene, matices que solo tiene alguien que ha dedicado su vida al toro.
Como toreros creo que compartimos ese hilo del toreo del que hablaba, y por eso creo que hay una gran relación. Pero si algo puntual puedo señalar es el consejo de ser fiel a sí mismo, a un concepto, a una expresión y a una filosofía de vida, que independientemente de lo que pase no hay que soltar ni cambiar por nada.


Deja una respuesta