«DULCE», UN TORO ENCASTADÍSIMO DE PEDRAZA DE YELTES EN LAS VENTAS

Pedraza de Yeltes volvió a lidiar una mastodóntica, pero muy interesante corrida en Madrid, con un toro que sobresalió, el tercero, de nombre «Dulce«, pero amargo para cualquier torero. Un toro de público. Fue bravo y encastadísimo, pero era muy difícil poderlo por su manera de reponer, llegando casi a ser tobillero. Jarocho estuvo sobrepasado, pero mejoró su imagen con el sexto, mucho más pastueño, al que dio buenos muletazos.
Fonseca no tuvo el lote. Le echó ganas y fue volteado con dureza, pero faltó toreo. José Fernando Molina estuvo muy pesado. El quinto mereció más. Nos brindó una gran pelea en varas. En general, la corrida fue muy brava en el caballo.

Jarocho quiso lucir al colorado tercero, un toro muy en el tipo de la ganadería, y lo puso de largo en dos varas al caballo. Ahí el matador corre el riesgo de lucir mucho al toro y que el aficionado solicite una tercera entrada (como pasó), a lo que no accedió el burgalés, que cambió el tercio. En ambas varas se arrancó el toro con presteza y al galope, a pesar de lo que le costó mover al caballo con eficacia al picador, que tampoco lo citó con ganas. Por eso, en el primer puyazo el toro se arrancó sin que Óscar Alba lo esperase, que picó traserísimo. Algo mejor en el segundo puyazo, pero sin tirar cohetes, con el toro de nuevo arrancándose de lejos y empujando de bravo. La lidia y el tercio de banderillas fue nefasto, con garapullos en la paletilla, pasadas en falso y poniendo las banderillas de una en una. A pesar de todo, el toro sacó su gran casta. El matador brindó al representante de la ganadería. Había que poderlo, pero Jarocho trató de ponerse bonito desde el principio. No mandó. Estuvo desbordado con un toro que embestía con todo por abajo, humillando y con mucha codicia. Realmente, habría desbordado a prácticamente todo el escalafón. Cuando el toro bajó una marcha en su motor, Jarocho le pudo robar una buena serie de naturales, que fue la antesala de lo que sucedió en el sexto.

El sexto sacó más nobleza y Jarocho lo brindó al público. Realizó un bonito inicio con doblones y trincherillas. Muy torero. La primera serie de naturales fue sensacional, toreando con el compás cerrado y con su concepto clásico del toreo. La segunda serie fue menos limpia y la faena comenzó a bajar. Roberto Martín «Jarocho» siguió dejando muy buenos naturales, pero sin la continuidad de esa primera serie con la zurda, ya que el toro comenzó a echar la persiana y estaba justo de fuerzas. Se agradece que basase todo su trasteo en la mano izquierda cuando otros dan tantos derechazos, además de la calidad que estos tuvieron.

El primero fue muy deslucido. Estaba atacado de kilos y no se movió apenas. Isaac Fonseca anduvo voluntarioso, pero tal vez en exceso, pues acabó pasándose de faena. No había nada que sacar. Lo mató muy bien, en todo lo alto y ejecutando muy bien la suerte.

El serio cuarto le propinó una gran voltereta cuando le arrolló al intentar el péndulo en el inicio de la faena. A pesar del volteretón, se puso de rodillas buscando la conexión con el tendido, que luego se diluyó cuando tuvo que torear ya de pie.

José Fernando Molina dio muchísimos pases, pero no recordamos ninguno. Con el segundo de la tarde poco pudo hacer, ya que el pedraza se iba continuamente al suelo. No tenía fuerza.

El quinto derribó al caballo y a los monosabios les costó mucho  ponerlo en pie. Para no demorar más entiendo que se le picase en la querencia, a pesar de las protestas. Volvió a empujar con los riñones, haciendo una pelea de bravo que confirma que Pedraza de Yeltes es la ganadería que más juego da en el tercio de varas. El Club Taurino Tres Puyazos no debería dudar en escogerla para su próxima Feria del Aficionado.
Me faltó un tercer puyazo de nuevo en la contraquerencia.
Molina no dijo nada con este toro al que un torero en su situación tendría que haber aprovechado. Sin ser un torero que piense que puede llegar a figura, me ha gustado mucho más otras tardes el albaceteño. Hoy quedó como un pegapases.

Plaza de toros de Las Ventas (19.058 espectadores). Toros de Pedraza de Yeltes, con muchísima caja, en el tipo de la casa. Corrida muy brava en el tercio de varas. Destacó el encastadísimo tercero, «Dulce«, fuertemente ovacionado en el arrastre.

Isaac Fonseca (de azul rey y oro): ovación tras aviso y silencio tras dos avisos.
José Fernando Molina (de azul marino y oro): silencio tras aviso en ambos.
Jarocho (de tabaco e hilo blanco): ovación con protestas y silencio.

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